Con motivo del día de la visibilidad arromántica que se conmemora este viernes, 5 de junio
La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) reivindica que el arromanticismo, también llamado arromanticidad, se incluya en la educación en diversidad afectivo sexual, familiar, de género y corporal. Así lo declara, con motivo del Día de la Visibilidad Arromántica, que se conmemora cada 5 de junio. Y es que, la organización lo considera fundamental de cara a que la juventud aprenda que es libre de elegir y pueda marcar sus límites a la hora de relacionarse con la confianza de que no debe sentir obligación de establecer vínculos románticos.
La arromanticidad es una orientación en la que una persona siente poca o ninguna atracción romántica hacia otras personas. Sin embargo, no significa que las personas arrománticas no puedan desarrollar vínculos fuertes y sentir atracción sexual. “Simplemente, las personas arrománticas nunca o casi nunca nos enamoramos y no entendemos el concepto pareja como la sociedad pretende, lo que, suele implicar no querer formar ese vínculo, no participar en los rituales tradicionales del romance o realizar actividades consideradas como románticas con otros vínculos como las amistades”, explica Leticia Rey, miembro de la Comisión Ejecutiva de la Federación Estatal LGTBI+.
«Se nos señala como personas a las que les falta algo»
En este sentido, Rey explica que “las reivindicaciones de las personas arrománticas y del espectro arromántico hacen más libres a todas las personas. Y es que nos permiten comprender que podemos salir de los modelos relacionales que nos impone la norma como los únicos válidos”. Sin embargo, denuncia que “las personas arrománticas afrontamos a diario la negación de nuestra identidad debido al desconocimiento. A menudo, se nos acusa de tener miedo al compromiso, de no haber encontrado a la persona correcta o se nos señala como personas a las que les falta algo”.
“Estas violencias, junto a la falta de referentes, exponen a la juventud arromántica al propio cuestionamiento de la identidad y, con ello, a problemas de salud emocional. Por eso, pedimos una educación sexoafectiva con más representación del arromanticismo y menos focalizada en la pareja como prioridad en los vínculos”, expone. “Igual que, afortunadamente y gracias a la reivindicación constante, cada vez más modelos de familia son incluidos y visibilizados, pedimos que incluya más modelos de vínculos y más narrativas”, declara.
“La juventud debe conocer que hay muchas formas de amar y construir vínculos y que no hay que jerarquizar, ni establecer necesariamente un proyecto de vida alrededor de una pareja. Una persona no está incompleta, ni sola, por no querer o tener vínculos románticos y esto es importante trasladarlo”, concluye.