- La Federación Estatal LGTBI+ y su entidad federada, ALAS A Coruña, valoran la sentencia del Tribunal Supremo en el caso de Samuel Luiz como un hito en el reconocimiento jurídico de los delitos de odio
- Asimismo, reclaman la aprobación urgente de un Pacto de Estado contra los discursos de odio ante la creciente violencia hacia el colectivo.
Madrid, a 30 de diciembre de 2025. – La Federación Estatal LGTBI+ y su entidad federada, ALAS A Coruña, valoran la sentencia del Tribunal Supremo sobre el asesinato de Samuel Luiz como una resolución firme, coherente y de enorme trascendencia social y jurídica. El alto tribunal confirma la extrema gravedad de los hechos, la alevosía del ataque y, de manera especialmente relevante, la concurrencia de la agravante de discriminación por motivos de orientación sexual, consolidando el reconocimiento del crimen como un delito de odio.
Según Paula Iglesias, presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, “que el Tribunal Supremo reconozca y nombre de forma expresa la motivación de odio es un paso imprescindible. Asesinar al grito de ‘maricón’ no es una circunstancia anecdótica ni una forma de hablar, es la verbalización de un odio que mata”. Iglesias ha subrayado que esta sentencia “refuerza la protección de las vidas LGTBI+ y envía un mensaje inequívoco: la LGTBIfobia no puede quedar impune”.
Desde ALAS A Coruña, acusación popular durante todo el proceso judicial, subrayan que la sentencia ratifica lo ya señalado por las instancias inferiores y reconoce el carácter estructural de la violencia LGTBIfóbica. En palabras de su presidenta, Ana G. Fernández, “esta sentencia deja claro que la justicia no puede mirar hacia otro lado cuando la violencia está impulsada por el odio. Nombrar el odio no divide, sino que protege. Identificarlo y sancionarlo cuando concurren los requisitos legales es una forma de defensa de los derechos fundamentales y de la dignidad de las personas LGTBI+”.
Tanto la Federación Estatal LGTBI+ como ALAS A Coruña quieren reconocer y agradecer expresamente el trabajo del equipo legal de la acusación popular, formado por el abogado Mario Pozzo-Citro y el procurador Luis Painceira, cuya labor comprometida y completamente altruista durante más de tres años ha sido clave durante el proceso.
Odio contra las personas LGTBI+
Ambas entidades coinciden en que la sentencia marca un hito jurídico, pero advierten de que no es suficiente por sí sola en un contexto de aumento alarmante de la violencia contra las personas LGTBI+. Según los datos recogidos en el informe Estado del Odio: Estado LGTBI+ 2025, una de cada cuatro personas LGTBI+ sufre discriminación en España y las agresiones se han duplicado en el último año.
“Más de 800.000 personas LGTBI+ han sufrido agresiones físicas o verbales en el último año en España. No estamos ante hechos aislados, sino ante una realidad sostenida que va en aumento y que exige una respuesta política a la altura que frene esta situación”, alerta Iglesias.
Desde ALAS A Coruña recuerdan que “el proceso judicial es imprescindible, pero no suficiente”, señala Fernández. “La lucha contra la violencia exige también prevención, educación y un compromiso firme de las instituciones y de la sociedad frente a los discursos que nos deshumanizan y legitiman la violencia”.
Por ello, ambas entidades reclaman de manera urgente la aprobación de un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad, que permita articular una respuesta integral basada en la prevención, la educación en diversidad, la formación, la protección y el acompañamiento a las víctimas y la sanción efectiva. “Un Pacto de Estado no es una declaración simbólica, es una herramienta imprescindible para salvar vidas”, afirma Iglesias. “Sin una estrategia común, con recursos suficientes y un compromiso político real y sostenido, el odio seguirá encontrando espacios de impunidad”.
Así, ambas entidades insisten en que avanzar en esta estrategia, junto con la implementación efectiva de otras medidas orientadas a garantizar la igualdad real, es el único camino para honrar la memoria de Samuel Luiz y asegurar que hechos como los ocurridos no se repitan jamás.