Uge Sangil es trabajadora social y activista. De una isla pequeña de las Canarias, el primer referente que tuvo fue que la palabra tortillera designaba algo malo. Poco a poco, a medida que fue creciendo y se mudó a Tenerife, empezó a tener referentes que eran sus iguales. A día de hoy, Uge Sangil es la presidenta de la Federación Estatal LGTBI+.
Con su entrevista inauguramos el espacio Referentes LGTBI+, creado para quienes no tengan cerca a alguien en quien reflejarse, y lo puedan encontrar aquí. Para que puedan salir un poco de esa soledad y sentirse más acompañadas.
¿Cómo definirías el término referente?
Con el término referente, en el colectivo LGTBI+, designamos a personas que, por su vida o por visibilidad, en algún momento nos han hecho decir: “soy igual que tú, siento igual que tú”. Tener esta mirada, descubrir a otras personas que son iguales, nos hace sentir más seguras y saber que no somos personas raras. Referente es aquel que, incluso sin saberlo, nos acompaña en la soledad de nuestra vida o también nos hace mirarnos hacia dentro y ver que somos quienes somos, a quien amamos o qué nos gusta.
¿Qué referentes has tenido tú?
Siempre digo que mi infancia, adolescencia y juventud ha estado invisibilizada. Soy de una isla pequeña, conservadora y donde en esa etapa de mi vida, el único referente que tenía es que cuando escuché la palabra tortillera por primera vez era algo malo. Por lo tanto, no podía pensar en mí ni como lesbiana ni como trans. Era pecado, era la palabra prohibida.Encontré mis referentes cuando salí de la isla a Tenerife y empecé a ir por sitios de ambiente. Mis referentes eran mis iguales en aquel momento. Hasta que, por casualidad de la vida, me topé con el activismo. Ahí empiezas a encontrar personas visibles, activistas que luchan por los derechos. Pero esto sucedió en mi edad adulta.
FELGTBI+ ha generado un espacio virtual para visibilizar referentes LGTBI+, con la idea de que puedan convertirse en referentes para quienes no tengan personas cerca a quien mirar. ¿Por qué crees que es necesario?
Es necesario tener este espacio. Es necesario que las personas que seamos visibles contemos nuestras experiencias de vida, que nos hagamos cercanos. A pesar de las nuevas tecnologías y medios de comunicación, hay sitios donde no llegamos y podemos llegar de esta manera. Pienso en zonas rurales, fuera de las fronteras de nuestro país, en Latinoamérica, por ejemplo. Es importante crear espacios donde nos puedan escuchar, puedan vernos y podamos decir que somos gays, lesbianas, bisexuales, trans, asexuales o intersexuales. Es importante que podamos hablar de nuestra orientación y sexualidad a través de la red. Y alguien que nos vea diga “yo también” y que sepa que no pasa nada. Somos personas que luchamos por los derechos humanos. El espacio es bueno, sobre todo para acompañar, para estar, aunque sea de forma virtual y contar nuestra experiencia de vida porque, con matices, pueden llegar a ser muy parecidas.
Tú también eres un referente ahora. ¿Qué te supone?
Responsabilidad. Es mucha responsabilidad pensar que hay gente que me pueda mirar, que pueda sentirse acompañada o tenerme como una persona a seguir. Me siento responsable en cada movimiento, en cada palabra que digo y en cada decisión que como activistas tomamos para crecer en Derechos.
¿Qué crees que buscamos en un referente?
Creo que buscamos salir de los pozos en los que nos encontramos, salir de las dudas. Sobre todo, buscamos que nos acompañen. Antes me dedicaba a dar charlas en institutos, y ahí también eres referente cuando vas a un aula y hablas con el alumnado. Unos años después de una charla, en una manifestación, un chico se acercó y me dijo “me has salvado la vida. El día que fuiste a mi aula estaba pensando en el suicidio”. En ese momento, te das cuenta de lo que puede significar ir a un colegio, hablar de orientación, decir que somos iguales, que todos tenemos derechos y todos podemos sentir, podemos ser. Puede salvar una vida. Esa es la responsabilidad que te pesa y que está. Esperamos el acompañamiento, ver la luz, salir del pozo en el que a veces estamos metidos porque tenemos miedo aún hoy, a expresarnos y sentirnos. Aunque no lo creamos todavía hay personas LGTBI+ que son acosadas, perseguidas….
¿Qué dirías a alguien que está empezando en el activismo?
Diría que seamos honestas con nosotras mismas, que pensemos siempre en la ganancia de derechos humanos y entendamos que nuestras vidas son importantes en esa ganancia. Nuestro objetivo como activista es ganar, no solo para mí, sino también para el resto de compañeras, compañeres y compañeros.